Hacer masa de pizza en Thermomix es muy fácil esta es la receta definitiva.
- Ingredientes básicos: Solo necesitas 400g de harina de fuerza, 200g de agua, aceite, sal y levadura.
- Proceso en 3 pasos: La Thermomix templa los líquidos, mezcla los ingredientes y amasa en modo espiga en menos de 5 minutos.
- Levado esencial: La masa debe reposar en un lugar cálido entre 1 y 2 horas hasta que doble su volumen para quedar esponjosa.
- Resultado profesional: Con esta guía conseguirás una masa elástica, aireada y con un sabor auténtico, lista para tus ingredientes favoritos.

Descubre por qué tu Thermomix es el aliado perfecto para la pizza
Desde mi experiencia, la Thermomix no es solo un robot de cocina; es una extensión de nuestras manos, especialmente cuando se trata de masas. Para la masa de pizza, sus ventajas son claras y decisivas. En primer lugar, tiene la capacidad de calentar el agua a 37ºC de forma precisa. Esta temperatura es la ideal para activar la levadura, permitiendo que haga su trabajo de manera óptima y garantizando un levado perfecto. No hay que preocuparse por si el agua está demasiado fría o caliente, la Thermomix lo hace por ti. En segundo lugar, y no menos importante, su función "amasar" o "espiga" es simplemente brillante. Esta función imita el amasado profesional que se realiza a mano, desarrollando el gluten de la harina de una forma increíblemente eficiente. En tan solo un par de minutos, conseguirás una masa con una elasticidad superior, lista para transformarse en la base de tu pizza soñada. Es un verdadero ahorro de tiempo y esfuerzo, y el resultado es consistentemente bueno.
Receta de masa de pizza clásica para Thermomix paso a paso
Aquí tenéis mi receta de masa de pizza clásica, optimizada para la Thermomix. Es sencilla, pero el resultado es siempre espectacular. ¡Vamos a ello!
Ingredientes para una pizza grande (o dos medianas):
- 400g de harina de fuerza (es crucial para una buena elasticidad)
- 200g de agua
- 25g de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de sal (unos 5g)
- Levadura: 20g de levadura fresca de panadero o 1 sobre (5-7g) de levadura seca de panadería
Proceso en Thermomix:
- En el vaso de la Thermomix, añade el agua, el aceite de oliva y la levadura. Programa 2 minutos, 37ºC, velocidad 2. Este paso activa la levadura y la integra perfectamente con los líquidos.
- Incorpora la harina de fuerza y la sal. Mezcla durante unos pocos segundos a velocidad 4-6 para que los ingredientes se integren ligeramente antes del amasado principal.
- A continuación, programa 2 o 3 minutos en función espiga. Verás cómo la Thermomix trabaja la masa, desarrollando el gluten y dejándola suave y elástica. Si notas que la masa se pega mucho a las paredes, puedes añadir una cucharadita extra de harina; si está demasiado seca, un chorrito de agua.
Cómo elegir la harina y la levadura correctas
La elección de la harina y la levadura es fundamental para el éxito de nuestra masa. No todas son iguales, y entender sus diferencias nos ayudará a conseguir el resultado deseado.
| Ingrediente | Clave para tu Pizza |
|---|---|
| Harina | La harina de fuerza es mi recomendación principal. Contiene un mayor porcentaje de gluten, lo que es esencial para una masa elástica, que aguante bien el levado y que no se rompa al estirarla. La harina común o de repostería tiene menos gluten y resultaría en una masa menos estructurada y más difícil de manejar. |
| Levadura | Puedes usar levadura fresca (en cubitos) o levadura seca de panadería (en gránulos). Ambas son válidas. La levadura fresca suele activarse un poco más rápido y aporta un sabor ligeramente diferente, mientras que la seca es más cómoda de almacenar y tiene una vida útil más larga. Asegúrate de que no estén caducadas, ¡es vital para el levado! |
Domina el levado para una masa esponjosa y aireada
El levado es, sin duda, el paso más importante después del amasado. Es aquí donde la magia ocurre y nuestra masa adquiere esa textura esponjosa y aireada que tanto buscamos. El objetivo es que la masa doble su volumen, lo que suele tardar entre 1 y 2 horas, dependiendo de la temperatura ambiente.
- El lugar ideal: Busca un lugar cálido y sin corrientes de aire. En mi cocina, a veces, si hace frío, me cuesta un poco más.
- Truco del horno: Un truco infalible, especialmente en invierno, es precalentar el horno a 50ºC durante unos minutos, luego apagarlo y meter la masa dentro (en un bol engrasado y tapado con film o un paño húmedo). El calor residual creará el ambiente perfecto.
- La paciencia es clave: No te precipites. Si la masa no ha doblado su volumen, déjala un poco más. Un buen levado es sinónimo de una pizza más digerible y con mejor textura.
- Fermentación en frío para un sabor profundo: Si tienes tiempo, te recomiendo la fermentación en frío. Una vez amasada, forma una bola, úntala ligeramente con aceite, métela en un recipiente hermético y déjala en la nevera durante 24-48 horas. Este proceso lento desarrolla sabores más complejos y mejora la digestibilidad de la masa. Sácala de la nevera una hora antes de usarla para que se atempere.
Aprende a estirar la masa como un auténtico pizzaiolo
Una vez que la masa ha levado, llega el momento de estirarla. Y aquí, mi consejo es claro: ¡olvídate del rodillo si quieres un borde alveolado! El rodillo aplasta el aire que tanto nos ha costado conseguir en el proceso de levado, especialmente en los bordes.
- En una superficie ligeramente enharinada (o con sémola fina para un toque extra de crujiente), coloca la bola de masa.
- Con las yemas de los dedos, empieza a presionar suavemente desde el centro hacia los bordes, dejando un pequeño margen sin presionar en el perímetro. Este será el "cornicione" o borde de la pizza.
- Ve rotando la masa mientras la estiras, permitiendo que la gravedad y la elasticidad de la masa hagan gran parte del trabajo. La idea es que el aire se desplace hacia los bordes, creando esas burbujas tan deseadas.
- Continúa estirando hasta alcanzar el tamaño y grosor deseado, siempre manteniendo ese borde más grueso. Verás cómo la masa se vuelve flexible y manejable.
Qué hacer con la masa sobrante: guárdala así
Es común que nos sobre masa, o que queramos preparar varias porciones para tener listas. Afortunadamente, la masa de pizza es muy agradecida a la hora de conservarse.
- Refrigeración: Si vas a usar la masa en las próximas 24-48 horas, puedes guardarla en la nevera. Forma una bola, úntala ligeramente con aceite, colócala en un recipiente hermético y refrigera. La fermentación en frío no solo la conserva, sino que, como ya os he dicho, ¡mejora su sabor!
-
Congelación: Para periodos más largos, la congelación es tu aliada.
- En bolas: Divide la masa en porciones individuales, forma bolas, úntalas con un poco de aceite y envuélvelas bien en film transparente, asegurándote de que no entre aire. Puedes meterlas en una bolsa de congelación.
- Pre-estirada: Si prefieres, puedes estirar las bases de pizza y congelarlas ya con la forma deseada. Coloca papel de horno entre cada base estirada para que no se peguen, envuélvelas en film y luego en papel de aluminio o una bolsa de congelación.
- Descongelación: Para descongelar, lo ideal es pasar la masa del congelador a la nevera la noche anterior o al menos unas 6-8 horas antes de usarla. Una vez descongelada, déjala atemperar a temperatura ambiente durante una hora antes de estirarla y usarla.
Soluciona los errores más comunes al hacer tu masa
Todos hemos cometido errores al principio, ¡yo el primero! Pero lo importante es aprender de ellos. Aquí os dejo una tabla con los problemas más frecuentes y cómo solucionarlos.
| Problema Común | Causa Probable y Solución |
|---|---|
| La masa no sube |
Causa: Levadura inactiva (caducada, agua muy fría o muy caliente al activarla) o falta de tiempo de levado. Solución: Asegúrate de que la levadura esté fresca y de que el agua esté a 37ºC. Dale a la masa el tiempo necesario para levar en un lugar cálido. Si la levadura es el problema, no hay vuelta atrás, tendrás que empezar de nuevo. |
| La masa está muy pegajosa |
Causa: Demasiada agua o poca harina. A veces, la humedad ambiente también influye. Solución: Añade un poco más de harina de fuerza (una cucharada cada vez) durante el amasado en la Thermomix o al sacarla, hasta que la masa sea manejable pero siga siendo elástica. No te excedas para no endurecerla. |
| La base queda dura como una galleta |
Causa: Amasado insuficiente (no se desarrolló el gluten), poco levado, o estirar la masa con rodillo de forma agresiva, eliminando el aire. También puede ser por exceso de cocción. Solución: Asegúrate de amasar el tiempo suficiente en la Thermomix. Deja que la masa leve correctamente. Estira la masa a mano, como un pizzaiolo, para preservar el aire. Y no la hornees de más; la pizza se hace rápido a alta temperatura. |
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Consejos avanzados para una pizza de otro nivel
Si ya dominas lo básico, aquí te dejo algunos de mis trucos personales para llevar tu pizza casera a un nivel superior. ¡Pequeños detalles que marcan una gran diferencia!
- Usa una piedra de hornear o acero: Este es, para mí, el secreto mejor guardado. Precalienta tu horno al máximo con la piedra o el acero dentro durante al menos 30-45 minutos. Al colocar la pizza sobre una superficie tan caliente, la base se cocinará de forma instantánea y quedará increíblemente crujiente y dorada, como en un horno de leña.
- Sustituye parte del agua por cerveza: Si te atreves, prueba a reemplazar 50-100g del agua por cerveza (lager o pilsner). El gas de la cerveza y las levaduras adicionales pueden aportar un extra de esponjosidad y un sabor más complejo a la masa. ¡Es una delicia!
- No te preocupes por el modelo de tu Thermomix: Esta receta y todos los consejos son perfectamente compatibles con cualquier modelo de Thermomix que tengas, ya sea la TM31, TM5 o TM6. Las funciones básicas de templar y amasar son idénticas en todas ellas, así que no hay excusa para no probarla.
