La icónica fotografía de 1932, que muestra a obreros almorzando despreocupadamente sobre una viga de acero a cientos de metros de altura, ha capturado la imaginación de generaciones. Esa imagen histórica no solo nos habla de la audacia de una época, sino que también ha sembrado en muchos el deseo de vivir una experiencia similar, aunque de forma más segura y, por supuesto, gastronómica. En este artículo, me propongo guiarte a través de la fascinante historia detrás de esa foto y, lo que es más emocionante, descubrir cómo puedes recrear esa sensación de comer en las alturas en las vibrantes ciudades de España.
La icónica foto de 1932 inspira hoy experiencias gastronómicas únicas en España.
- La famosa foto "Almuerzo sobre un rascacielos" fue una imagen publicitaria escenificada en 1932 durante la construcción del Rockefeller Center.
- Aunque fue preparada, los protagonistas eran obreros reales almorzando a 256 metros de altura.
- Hoy en día, es posible vivir una experiencia similar en los restaurantes de azotea (*rooftops*) de las principales ciudades españolas.
- Madrid ofrece opciones espectaculares como el 360º Rooftop Bar del Hotel Riu Plaza España.
- Barcelona combina gastronomía y vistas en lugares únicos como el Observatorio Fabra, donde se cena bajo las estrellas.
La verdadera historia detrás del icónico almuerzo sobre un rascacielos
Esa imagen en blanco y negro, tan familiar para muchos, es mucho más que una simple fotografía de construcción. Es un testimonio de una era, un símbolo de la resiliencia humana y, como veremos, una pieza maestra de la publicidad. Permíteme contarte los detalles que la convierten en una leyenda.
El instante congelado en el tiempo: ¿Qué vemos realmente en la imagen?
Lo que capturó el fotógrafo el 20 de septiembre de 1932 fue una escena aparentemente cotidiana, pero en un escenario extraordinario. Once obreros de la construcción, sentados en una viga de acero, almorzando tranquilamente. La altura era vertiginosa: unos 256 metros, en el piso 69 del edificio RCA (hoy conocido como Comcast Building), en pleno corazón del Rockefeller Center de Nueva York. La imagen transmite una sensación de calma y camaradería en medio de la inmensidad y el peligro, un contraste que, en mi opinión, la hace tan poderosa.
Detrás de la viga: la campaña publicitaria que creó un icono
Aunque la naturalidad de la escena nos hace creer que fue un momento espontáneo, la realidad es que la fotografía fue cuidadosamente escenificada. Los hombres eran, de hecho, trabajadores reales del sitio, pero se les pidió que posaran para la cámara. ¿El objetivo? Formaba parte de una ambiciosa campaña publicitaria para promocionar el nuevo y monumental complejo de rascacielos que se estaba erigiendo. Una estrategia brillante que, como vemos, ha trascendido el tiempo y se ha convertido en un icono cultural.
Rostros en las alturas: el misterio de los 11 obreros
Durante décadas, la identidad de esos once hombres fue un misterio, lo que solo añadió más misticismo a la imagen. Sin embargo, gracias a investigaciones recientes y al interés de sus descendientes, se han podido identificar a algunos de ellos. Muchos eran inmigrantes, buscando una nueva vida y oportunidades en Estados Unidos, lo que añade una capa de significado a la foto como símbolo del sueño americano y la contribución de la mano de obra extranjera. Incluso, se ha sugerido una posible conexión con España a través de la figura de Natxo Ibargüen, de origen vasco, un detalle que personalmente me parece fascinante y que nos acerca aún más a esta pieza de historia.
Cómo recrear la experiencia de comer en las alturas hoy en España
La fascinación por esa foto histórica es comprensible. Hay algo intrínsecamente atractivo en la idea de comer con el mundo a tus pies, ¿verdad? Esa misma atracción ha impulsado una tendencia imparable en la gastronomía moderna: los restaurantes y bares en azoteas, conocidos como *rooftops*. En España, y en particular en ciudades como Madrid y Barcelona, esta experiencia ha florecido, ofreciéndonos la oportunidad de sentirnos, aunque sea por un momento, como aquellos valientes obreros, pero con un menú mucho más sofisticado y, por supuesto, con todas las medidas de seguridad. Es una forma de conectar con esa audacia del pasado, pero adaptada a nuestro presente.
Más allá de la comida: ¿qué convierte una cena en las alturas en una experiencia inolvidable?
Cuando hablamos de un *rooftop*, no nos referimos solo a un lugar donde comer. Hablamos de una experiencia gastronómica completa, donde cada detalle está pensado para deslumbrar. Desde mi punto de vista como experto, estos son los elementos clave que definen una visita a las alturas:
- Vistas panorámicas: Son, sin duda, el plato fuerte. Contemplar el horizonte de la ciudad, sus monumentos iluminados o un atardecer espectacular mientras cenas es algo que se queda grabado en la memoria.
- Coctelería de autor: Muchos de estos lugares destacan por sus propuestas innovadoras en mixología. Disfrutar de un cóctel único, diseñado para la ocasión, es parte esencial de la experiencia.
- Ambiente exclusivo: La atmósfera suele ser sofisticada y relajada, perfecta para una cita romántica, una celebración especial o simplemente para evadirse del bullicio de la ciudad.
- Gastronomía de altura: Aunque las vistas sean protagonistas, la calidad de la comida no se queda atrás. Desde tapas gourmet hasta menús degustación de alta cocina, la oferta es variada y de gran nivel.

Madrid desde el cielo: guía de restaurantes en las azoteas
Madrid se ha consolidado como una de las capitales europeas con la oferta de *rooftops* más impresionante. La ciudad parece haber abrazado la idea de mirar hacia arriba, y los resultados son espectaculares. Desde el centro hasta zonas más periféricas, la capital ofrece un sinfín de opciones para disfrutar de sus vistas mientras degustamos lo mejor de su gastronomía.
360º de pura adrenalina gastronómica: el fenómeno del Hotel Riu Plaza España
Si hay un lugar que ha revolucionado la experiencia de las azoteas en Madrid, ese es el 360º Rooftop Bar del Hotel Riu Plaza España. Su pasarela de cristal y las vistas ininterrumpidas de 360 grados de la ciudad lo han convertido en un fenómeno. Es el lugar perfecto para sentir esa "adrenalina" de la altura que buscamos, ya sea para tomar un cóctel al atardecer o para una cena más formal. La popularidad es tal que, te lo digo por experiencia, la reserva es casi obligatoria.
Otras terrazas con vistas al corazón de la ciudad
Pero el Riu no es la única joya de la corona madrileña. La oferta es amplia y variada:
- Sky 44: Ubicado en Gran Vía, ofrece unas vistas privilegiadas de la arteria principal de Madrid. Ideal para un cóctel o unas tapas con el bullicio de la ciudad a tus pies.
- La terraza del hotel Vincci THE MINT: Con un concepto más fresco y desenfadado, esta terraza te permite disfrutar de un ambiente más informal con vistas al centro histórico. Su food truck es un toque original que me encanta.
- Doña Luz: Con una decoración vibrante y un ambiente animado, Doña Luz es perfecta para disfrutar de unas copas y unas raciones con vistas a la Puerta del Sol y sus alrededores. Es un clásico que nunca falla para un plan de tardeo.

Barcelona a vista de pájaro: gastronomía con el Mediterráneo de fondo
Barcelona, con su combinación única de arquitectura modernista, montañas y el mar Mediterráneo, ofrece unas panorámicas difícilmente igualables. Sus azoteas no solo brindan vistas urbanas, sino que a menudo incorporan el azul del mar, creando un telón de fondo que, en mi opinión, es pura magia.
Entre el mar y la ciudad: restaurantes con las mejores panorámicas
La ciudad condal tiene una selección exquisita de lugares donde la gastronomía se eleva, literalmente, para ofrecerte una perspectiva diferente:
- El Xalet de Montjuïc: Situado en la emblemática montaña de Montjuïc, este restaurante ofrece unas vistas espectaculares de toda la ciudad y el puerto. Su cocina mediterránea es el complemento perfecto para un entorno tan privilegiado. Es una experiencia que recomiendo para una ocasión especial.
- La terraza del Hotel Negresco Princess: En pleno Eixample, esta terraza es un oasis urbano con piscina y vistas impresionantes de la ciudad. Ideal para un cóctel o una comida ligera mientras disfrutas del sol y el ambiente cosmopolita de Barcelona.
Cena bajo las estrellas: la experiencia única del Observatorio Fabra
Si buscas algo verdaderamente singular, el Observatorio Fabra es una parada obligatoria. Aquí, la cena no es solo una comida, es una experiencia cultural y astronómica. Imagina degustar un menú de alta gastronomía mientras el sol se pone sobre Barcelona, para luego pasar a una sesión de observación de estrellas a través de su histórico telescopio. Es una combinación que rara vez se encuentra y que te dejará un recuerdo imborrable.
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Consejos prácticos para planificar tu comida en las alturas
Para asegurarte de que tu experiencia gastronómica en las alturas sea tan memorable como la historia de los obreros del rascacielos, pero mucho más cómoda, es fundamental planificar con antelación. Aquí te dejo algunos consejos basados en mi propia experiencia y en lo que he observado en estos establecimientos.
¿Se necesita reserva previa?
La respuesta corta es: sí, casi siempre. Dada la alta demanda de estos lugares, especialmente en fines de semana, noches de verano o para conseguir las mesas con las mejores vistas, la reserva previa es imprescindible. No te arriesgues a quedarte sin mesa o, peor aún, a no poder acceder. Mi consejo es que reserves con la mayor antelación posible, sobre todo si tienes en mente un día u hora específicos.
Código de vestimenta
Aunque no todos los *rooftops* exigen un código de vestimenta estricto, muchos de ellos tienen un ambiente que se inclina hacia el "smart casual" o incluso elegante. No es necesario ir de gala, pero te recomiendo evitar la ropa demasiado informal como chanclas o camisetas deportivas. Lo ideal es consultar la página web del establecimiento antes de ir. Siempre es mejor ir un poco más arreglado que sentirte fuera de lugar.
Presupuesto para todos
Una de las grandes ventajas de esta tendencia es que hay opciones para casi todos los bolsillos. No pienses que comer en las alturas es algo exclusivo de presupuestos muy elevados. La oferta es tan variada que puedes adaptar la experiencia a lo que estés dispuesto a gastar:
- Cócteles y tapas: Si tu presupuesto es más ajustado, puedes optar por disfrutar de un cóctel al atardecer o unas tapas. Es una forma fantástica de vivir la experiencia sin un gran desembolso.
- Cenas a la carta: Muchos restaurantes ofrecen menús a la carta con precios razonables, permitiéndote elegir lo que más te apetezca.
- Menús de degustación: Para una ocasión especial o si quieres darte un capricho, los menús de degustación son la opción de lujo, ofreciendo una experiencia culinaria completa y de alta calidad.
