Preparar una pizza casera que rivalice con la de tu pizzería favorita es un arte, y con la Thermomix, se convierte en un proceso sorprendentemente fácil y rápido. Si eres un principiante o un experto, esta guía definitiva te mostrará cómo conseguir una masa perfecta en minutos, abriéndote las puertas a un mundo de creaciones deliciosas desde la comodidad de tu cocina.
La masa de pizza perfecta en 2 minutos tu guía completa con Thermomix.
- Ingredientes básicos: Solo necesitas agua, aceite de oliva, levadura fresca, harina de fuerza y sal.
- Proceso clave en Thermomix: Templa los líquidos (2 min, 37°C, vel 2) y amasa (2 min, función espiga).
- El secreto del horneado: Precalienta siempre el horno a la máxima temperatura (250°C o más) para una base crujiente.
- Resultado profesional sin esfuerzo: Consigue una masa elástica y aireada que levará perfectamente.
- Planificación fácil: La masa se puede congelar después del primer levado para usarla cuando quieras.
Por qué tu Thermomix es la mejor herramienta para una pizza casera
Desde mi experiencia, la Thermomix no es solo un robot de cocina; es tu mejor aliada para la panadería y, por supuesto, para la pizza. Su precisión y potencia la hacen ideal para obtener resultados que de otra forma requerirían mucho más esfuerzo y técnica manual. Aquí te explico por qué:
- La función espiga de la Thermomix es una maravilla. Imita a la perfección el amasado manual, estirando y plegando la masa de forma rítmica. Esto desarrolla el gluten de manera óptima, lo que se traduce en una masa elástica, suave y con una estructura interna fabulosa, clave para esos bordes aireados y crujientes que todos buscamos.
- El control exacto de la temperatura es otro punto a su favor. Poder templar los líquidos a 37°C es fundamental para activar la levadura sin matarla. Una levadura feliz significa un levado eficiente y una masa con el volumen y la textura deseados. Este pequeño detalle marca una gran diferencia en el resultado final.
- Finalmente, el ahorro de tiempo y esfuerzo es innegable. Olvídate de amasar a mano durante 10-15 minutos, con la Thermomix el proceso se reduce a un par de minutos de programación. Esto no solo te libera para otras tareas, sino que también anima a preparar pizza casera con más frecuencia, ya que la barrera del "es mucho trabajo" desaparece.

La receta definitiva para tu masa de pizza en Thermomix
Aquí te presento la receta que utilizo una y otra vez. Es sencilla, infalible y te garantiza una masa deliciosa y manejable. ¡Vamos a ello!
Ingredientes:
- 200 g de agua
- 50 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de azúcar
- 20 g de levadura fresca de panadero (o 7 g de levadura seca de panadero)
- 400 g de harina de fuerza (con un mínimo del 12% de proteína)
- 1 cucharadita de sal
Proceso paso a paso con Thermomix:
- Templar líquidos: Vierte el agua, el aceite de oliva y el azúcar en el vaso de la Thermomix. Programa 2 minutos, 37°C, velocidad 2. Este paso es crucial para despertar la levadura.
- Disolver la levadura: Añade la levadura fresca (o seca) al vaso. Mezcla durante 5 segundos, velocidad 4. Verás cómo se integra perfectamente con los líquidos templados.
- Incorporar harina y sal: A continuación, añade la harina de fuerza y la sal al vaso. Es importante que la sal no entre en contacto directo con la levadura al principio para no inhibir su acción.
- Amasar: Programa la Thermomix en la función de amasar (símbolo de espiga) durante 2-3 minutos. Observa cómo la masa se va formando y despegando de las paredes del vaso. Si la notas muy pegajosa, puedes añadir una cucharadita extra de harina, pero con moderación.
- Levado: Una vez amasada, puedes dejar la masa dentro del vaso de la Thermomix (tapado con su cubilete) o transferirla a un bol grande ligeramente aceitado y taparlo con film transparente o un paño húmedo. Deja que leve en un lugar cálido hasta que doble su volumen, lo que suele tardar entre 45 minutos y 1 hora, dependiendo de la temperatura ambiente.
Una vez que la masa ha levado, ya está lista para ser desgasificada, estirada y cubierta con tus ingredientes favoritos. ¡Es realmente gratificante ver cómo una masa tan sencilla se transforma en la base de una comida espectacular!
Ideas para llevar tu pizza casera al siguiente nivel
Con una masa base tan buena, el siguiente paso es ser creativo con los toppings. Aquí te dejo algunas ideas para que tu pizza casera sea aún más especial.
Salsa de tomate casera en Thermomix
Una buena salsa es la base de cualquier pizza excepcional. En la Thermomix, puedes preparar una salsa de tomate casera deliciosa y rápida. Simplemente sofríe un diente de ajo picado (y media cebolla si te gusta) en un poco de aceite de oliva durante 3 minutos a 100°C, velocidad 1. Luego, añade tomates naturales triturados (o en lata), una pizca de azúcar para contrarrestar la acidez, sal, pimienta, orégano y albahaca. Cocina durante 15-20 minutos a temperatura Varoma, velocidad cuchara. Tritura al gusto si prefieres una salsa más fina. El resultado es una salsa fresca y llena de sabor que elevará tu pizza.
Combinaciones de ingredientes populares
No hay límites para la creatividad, pero algunas combinaciones son clásicos por una razón:
- Prosciutto y champiñones: Una base de salsa de tomate, mozzarella, champiñones laminados y, una vez horneada, unas lonchas finas de prosciutto crudo. Un toque de rúcula fresca al servir es sublime.
- Cuatro quesos: Mozzarella, gorgonzola, parmesano y provolone son una combinación ganadora. Puedes añadir un poco de orégano o pimienta negra recién molida.
- Barbacoa con pollo: Salsa barbacoa como base, mozzarella, pollo desmenuzado (previamente cocinado), cebolla roja en juliana y un poco de cilantro fresco al final.
¿Qué es una "pizza bianca"?
Una "pizza bianca" es una pizza que no lleva base de salsa de tomate. En su lugar, la base puede ser simplemente aceite de oliva, ajo, hierbas aromáticas o una crema de queso. Es una excelente opción para variar y explorar otros sabores. Por ejemplo, una pizza bianca clásica podría llevar una base de aceite de oliva, ajo picado, mozzarella, patata laminada muy fina y romero fresco. ¡Una delicia sorprendente!

Soluciona los problemas más comunes con tu masa de pizza
A veces, incluso con la Thermomix, pueden surgir pequeños inconvenientes. No te preocupes, la mayoría tienen una solución sencilla. Aquí te presento los problemas más frecuentes y cómo abordarlos:
| Problema | Solución |
|---|---|
| Masa pegajosa | Si la masa se te pega demasiado a las manos o a la superficie de trabajo después del amasado, es probable que le falte un poco de harina. Añade una cucharada de harina de fuerza a la vez durante el amasado en la Thermomix (o al estirar) hasta que la notes más manejable. Ten cuidado de no excederte, ya que demasiada harina puede resecar la masa. |
| Bordes duros o poco esponjosos | Esto suele ocurrir por dos razones: o la masa no ha levado lo suficiente, o la has estirado con rodillo eliminando el aire. Asegúrate de que la masa doble su volumen antes de usarla. Al estirar, intenta hacerlo con las manos, desde el centro hacia los bordes, para mantener el aire en la corteza. Un buen levado es clave. |
| Base blanda o poco crujiente | La base blanda es un error común. La solución principal es precalentar el horno a la máxima temperatura posible (250°C o más) con la bandeja o piedra de hornear dentro. Una alta temperatura inicial cocina rápidamente la base, dándole esa textura crujiente. Además, evita sobrecargar la pizza con demasiados ingredientes húmedos. |
Técnicas para un resultado de pizzería profesional
Si quieres llevar tu pizza casera al siguiente nivel y conseguir un resultado que realmente impresione, hay algunas técnicas avanzadas que puedes incorporar. Estas requieren un poco más de planificación, pero la recompensa en sabor y textura vale la pena.
Una de mis técnicas favoritas es la larga fermentación en frío. En lugar de dejar levar la masa a temperatura ambiente durante una hora, puedes reducir la cantidad de levadura (a unos 3-5g de levadura fresca) y dejar que la masa fermente lentamente en el frigorífico durante 24-48 horas. Este proceso lento desarrolla sabores más complejos y una masa más digerible. Al sacarla, déjala atemperar un par de horas antes de estirar. ¡El cambio es espectacular! Para una base realmente crujiente, te recomiendo encarecidamente usar una piedra de hornear o una chapa de acero. Estos elementos absorben y retienen el calor del horno, transfiriéndolo directamente a la base de la pizza de manera uniforme y a alta temperatura, imitando el suelo de un horno de leña. Precalienta la piedra o chapa junto con el horno a la máxima temperatura durante al menos 30-45 minutos antes de introducir la pizza. Verás cómo la base se cocina al instante, quedando perfectamente dorada y crujiente. Si buscas opciones más saludables o con restricciones dietéticas, puedes adaptar la receta de la masa. Para una versión integral, sustituye hasta la mitad de la harina de fuerza por harina integral. Ten en cuenta que la masa integral absorberá más líquido y puede que necesite un poco más de agua. Para masas sin gluten, utiliza preparados de harinas sin gluten específicos para panadería. Estos suelen requerir ajustes en la cantidad de líquido y a veces un poco de goma xantana para mejorar la elasticidad, así que sigue las indicaciones del fabricante del preparado.Lee también: Ensalada de pasta de colores: ¡El secreto para que quede jugosa!
Cómo congelar y conservar la masa para tener pizza siempre lista
La masa de pizza casera es fantástica, pero no siempre tenemos tiempo para prepararla desde cero. Por eso, saber cómo congelarla correctamente es un truco que te ahorrará mucho tiempo y te permitirá tener pizza casera siempre a mano. Aquí te explico mi método:
- Primer levado: Prepara la masa siguiendo la receta de la Thermomix y déjala que realice su primer levado hasta que doble su volumen, como harías normalmente.
- Desgasificar y porcionar: Una vez levada, desgasifica suavemente la masa (aplastándola ligeramente para liberar el aire) y divídela en las porciones que vayas a usar para cada pizza.
- Envolver y congelar: Forma una bola con cada porción y úntala ligeramente con aceite de oliva. Envuelve cada bola de masa de forma individual y muy ajustada en film transparente, asegurándote de que no queden burbujas de aire. Luego, puedes meterlas en una bolsa de congelación o un recipiente hermético y llevarlas al congelador. La masa se conservará bien hasta por 3 meses.
- Descongelar y segundo levado: Cuando quieras usarla, saca la porción de masa del congelador y retira el film. Colócala en un bol ligeramente aceitado, tápala con film o un paño y déjala descongelar lentamente en el frigorífico durante 8-12 horas (o toda la noche). Una vez descongelada, sácala del frigorífico y déjala a temperatura ambiente durante 1-2 horas para que realice su segundo levado y alcance la temperatura ideal para estirar. ¡Y listo para hornear!
