Preparar la masa de pizza perfecta en casa es una de esas satisfacciones culinarias que transforman una simple cena en una experiencia memorable. Si siempre has soñado con una pizza con una base crujiente por fuera y tierna por dentro, con un borde alveolado y un sabor inigualable, has llegado al lugar correcto. En esta guía completa, te acompañaré paso a paso para que domines el arte de la masa de pizza, desde la clásica italiana hasta opciones rápidas, y te revelaré todos los trucos para evitar errores comunes.
Encuentra la receta de masa de pizza perfecta para ti, de la clásica a la más rápida.
- Receta clásica italiana: Aprende el método paso a paso para una masa elástica y sabrosa, respetando el amasado y la fermentación.
- Opción rápida y fácil: Descubre cómo preparar una masa de pizza deliciosa en menos de una hora cuando no tienes tiempo.
- El secreto está en los ingredientes: Entiende por qué usar harina de fuerza o tipo "00" y la levadura correcta es crucial para el éxito.
- Errores a evitar: Conoce los fallos más comunes, como usar el rodillo, para no estropear el resultado final.
- Para los más artesanos: Atrévete con la masa madre para conseguir un sabor y una textura de pizzería gourmet.
Para empezar, y como buen panadero, te diré que la magia de una buena masa de pizza reside en la simplicidad de sus ingredientes. Solo necesitas cuatro elementos básicos, pero la calidad y la proporción de cada uno son fundamentales:
- Harina: Este es el pilar de nuestra masa. Para una pizza de calidad, te recomiendo encarecidamente usar harina de fuerza o, si puedes conseguirla, harina tipo "00" italiana. Su alto contenido en proteínas es clave para desarrollar el gluten, lo que nos dará esa elasticidad y estructura tan deseada en la masa.
- Agua: Fundamental para hidratar la harina y activar la levadura. La temperatura del agua es importante, como veremos más adelante, para un buen inicio de la fermentación.
- Levadura: Es el alma que hará que nuestra masa crezca y adquiera esa textura aireada. Puedes optar por levadura fresca o levadura seca, ambas funcionan de maravilla si se usan correctamente.
- Sal: No solo aporta sabor, sino que también ayuda a regular la fermentación y a fortalecer la red de gluten.

Receta infalible de masa de pizza italiana clásica paso a paso
Esta es mi receta de cabecera, la que uso una y otra vez para conseguir una masa de pizza que rivaliza con las mejores pizzerías. Es un proceso que requiere paciencia, sí, pero cada minuto de espera vale la pena.
- 500 g de harina de fuerza (o tipo "00")
- 300 ml de agua tibia (aproximadamente 30-35°C)
- 10 g de sal fina
- 7 g de levadura seca de panadero (o 20 g de levadura fresca)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra (opcional, para mayor elasticidad y sabor)
El amasado: técnicas manuales para una elasticidad perfecta
El amasado es, para mí, una de las partes más gratificantes. Es donde la masa cobra vida, y con mis propias manos puedo sentir cómo se transforma de una mezcla pegajosa a una bola suave y elástica. Si no tienes amasadora, ¡no te preocupes! El amasado manual es un arte que te conectará más con el proceso.
- Preparación inicial: En un bol grande, disuelve la levadura en el agua tibia y déjala reposar unos minutos hasta que veas que burbujea ligeramente. Esto confirma que la levadura está activa. Si usas levadura fresca, desmenúzala en el agua.
- Mezcla de ingredientes: Añade la harina al bol, seguida de la sal (es importante que la sal no entre en contacto directo con la levadura al principio, ya que puede inhibirla). Si usas aceite de oliva, añádelo ahora.
- Unión de la masa: Con una cuchara de madera o tus propias manos, mezcla todos los ingredientes hasta que la harina se haya hidratado por completo y se forme una masa pegajosa.
- Primer amasado: Vuelca la masa sobre una superficie limpia y ligeramente enharinada. Empieza a amasar. Al principio será pegajosa, pero no añadas más harina de golpe. Con un amasado constante, la masa empezará a coger cuerpo.
- Técnica de amasado: Yo suelo usar una combinación del amasado francés (estirar la masa hacia adelante y doblarla sobre sí misma) y el amasado clásico (empujar con la palma de la mano y doblar). Amasa durante al menos 10-15 minutos. Notarás cómo la masa se vuelve más lisa, elástica y menos pegajosa. Si se pega demasiado, puedes engrasar ligeramente tus manos con aceite en lugar de añadir más harina.
- Prueba de la ventana: Sabrás que tu masa está lista cuando puedas estirar un trozo pequeño con cuidado hasta formar una membrana translúcida sin que se rompa. Esto indica que el gluten se ha desarrollado correctamente.
La fermentación: el tiempo es tu mejor aliado
La fermentación es el proceso mágico donde la levadura hace su trabajo, produciendo dióxido de carbono que crea esas burbujas de aire tan deseadas en la masa. Para mí, es el momento de la paciencia, donde la masa desarrolla su sabor y textura. Necesitamos dos periodos clave: el primero, en bloque, y el segundo, después de bolear. Después del amasado, forma una bola con la masa, úntala ligeramente con aceite de oliva, colócala en un bol grande, tápala con un paño húmedo o film transparente y déjala reposar en un lugar cálido (aproximadamente 20-25°C) durante 1.5 a 2 horas, o hasta que duplique su tamaño. La temperatura ambiente es crucial: a mayor temperatura, más rápida la fermentación. Si buscas un sabor más complejo y una mayor digestibilidad, te recomiendo la fermentación larga en frío. Después del primer levado, puedes dividir la masa en porciones, bolear y guardar en la nevera en recipientes herméticos durante 24-48 horas. Esto ralentiza la fermentación y permite que se desarrollen aromas y sabores más profundos, ¡como en las mejores pizzerías!Estirado manual: por qué nunca deberías usar un rodillo
Aquí viene uno de mis consejos más importantes y un error común que veo a menudo: ¡olvídate del rodillo! Sé que es tentador, pero te aseguro que es el enemigo de una buena masa de pizza. El rodillo expulsa todo el aire que tanto nos ha costado generar durante la fermentación, aplastando esas preciosas burbujas que son responsables de un borde (cornicione) hinchado y alveolado. En su lugar, utiliza tus manos. Con los dedos, presiona suavemente desde el centro hacia afuera, dejando un borde sin tocar. Luego, levanta la masa y deja que la gravedad haga su trabajo, estirándola suavemente mientras la giras. Esto preserva la estructura de la masa y te dará una pizza con una textura ligera y aireada, digna de un maestro pizzero.
¿Poco tiempo? Dos recetas de masa de pizza para gente con prisa
Entiendo que no siempre tenemos horas para dedicar a la fermentación. Por eso, he perfeccionado un par de recetas que te permitirán disfrutar de una pizza casera deliciosa incluso cuando el tiempo apremia.
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Ingredientes para masa rápida (para 2 pizzas):
- 300 g de harina de fuerza
- 180 ml de agua tibia (40-45°C)
- 10 g de levadura seca de panadero (o 30 g de levadura fresca)
- 1 cucharadita de azúcar (opcional, ayuda a activar la levadura rápidamente)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Activación de la levadura: En un bol, mezcla el agua tibia con el azúcar y la levadura. Deja reposar 5 minutos hasta que se forme espuma.
- Mezcla y amasado: En otro bol, combina la harina y la sal. Vierte la mezcla de levadura y el aceite. Mezcla hasta que se forme una masa.
- Amasado corto: Amasa en una superficie ligeramente enharinada durante 5-7 minutos, hasta que la masa esté suave y elástica.
- Reposo mínimo: Forma una bola, úntala con aceite y déjala reposar en un bol cubierto con film transparente en un lugar cálido durante solo 15-20 minutos. Verás cómo sube ligeramente.
- Estirado y horneado: Divide la masa en dos, estira con las manos y hornea inmediatamente. ¡Lista en menos de una hora!
El método revolucionario: masa de pizza sin amasado
Si eres de los que buscan la máxima comodidad sin sacrificar el sabor, el método sin amasado es una revelación. Aquí, el tiempo y una alta hidratación hacen todo el trabajo de desarrollar el gluten, lo que resulta en una masa con una textura fantástica y un sabor profundo, con un esfuerzo mínimo de tu parte. Es mi truco personal cuando quiero una masa espectacular sin complicaciones.
- Mezcla inicial: En un bol grande, combina 500 g de harina de fuerza, 375 ml de agua fría, 10 g de sal y 2 g de levadura seca (o 6 g de levadura fresca). Mezcla con una cuchara de madera solo hasta que no queden grumos de harina. La masa será muy pegajosa.
- Primer reposo: Cubre el bol con film transparente y déjalo reposar a temperatura ambiente durante 12-18 horas. La masa crecerá y desarrollará burbujas.
- Reposo en frío: Después de este primer reposo, puedes dividir la masa en porciones, bolear ligeramente (con las manos enharinadas, sin amasar) y guardar en recipientes herméticos en la nevera por 24-72 horas. Cuanto más tiempo, más sabor. Saca la masa de la nevera una hora antes de usarla para que se atempere.

Para los más artesanos: cómo usar masa madre en tu pizza
Si ya eres un entusiasta del pan y tienes tu propia masa madre activa, te animo a llevar tu pizza al siguiente nivel. La masa madre no solo aporta un perfil de sabor único, ligeramente ácido y complejo, sino que también mejora la digestibilidad de la pizza, una tendencia que me encanta ver crecer. Es un toque gourmet que marca una gran diferencia.
Adaptar una receta estándar para incluir masa madre es más sencillo de lo que parece. Aquí te dejo mis consejos:
- Porcentaje de masa madre: Generalmente, yo utilizo entre un 10% y un 30% de masa madre activa (refrescada y burbujeante) en relación al peso total de la harina. Por ejemplo, para 500 g de harina, usaría entre 50 g y 150 g de masa madre.
- Ajuste de harina y agua: Recuerda que tu masa madre ya contiene harina y agua. Si usas, por ejemplo, 100 g de masa madre (al 100% de hidratación), esto significa que estás añadiendo 50 g de harina y 50 g de agua a tu receta. Por lo tanto, deberás restar esas cantidades de la harina y el agua totales de tu receta original.
- Reducción de levadura comercial: Si quieres un sabor más pronunciado de masa madre, puedes reducir drásticamente o incluso eliminar la levadura comercial de tu receta. La masa madre hará todo el trabajo, aunque la fermentación será más lenta.
- Tiempos de fermentación: La fermentación con masa madre es más lenta y sensible a la temperatura. Sé paciente y observa la masa. Puede que necesite más tiempo de levado, especialmente en el primer bloque.
Los errores más comunes al hacer masa de pizza y cómo evitarlos
A lo largo de los años, he visto y cometido muchos errores al hacer masa de pizza. Pero no te preocupes, cada error es una lección. Aquí te dejo una tabla con los problemas más frecuentes y mis soluciones para que no te pase a ti:
| Error Común | Solución Sencilla |
|---|---|
| La masa no sube | Asegúrate de que la levadura esté activa (disuélvela en agua tibia con una pizca de azúcar y espera burbujas). Verifica que el agua no esté ni muy fría ni muy caliente (idealmente 30-35°C). Dale suficiente tiempo de fermentación en un lugar cálido. |
| La masa queda dura o quebradiza | Esto suele ser por falta de hidratación o un amasado insuficiente. Añade un poco más de agua (cucharada a cucharada) si la masa está muy seca. Amasa durante más tiempo para desarrollar bien el gluten. Evita añadir demasiada harina al amasar. |
| La masa es demasiado pegajosa | Es normal que al principio sea pegajosa. Resiste la tentación de añadir mucha harina. Amasa con paciencia; a medida que el gluten se desarrolla, se volverá menos pegajosa. Puedes engrasar ligeramente tus manos o la superficie con aceite de oliva. |
| El borde no se hincha (cornicione) | ¡No uses rodillo para estirar la masa! El rodillo expulsa el aire. Estira la masa con las manos, presionando suavemente desde el centro hacia afuera y dejando el borde sin tocar. Asegúrate de que la masa haya tenido una buena fermentación. |
| Sabor insípido | La sal es crucial, no la omitas. Una fermentación más larga (especialmente en frío) desarrolla sabores más complejos. Considera usar masa madre para un perfil de sabor más profundo. |
| La masa se encoge al estirar | Esto indica que el gluten está demasiado tenso. Deja reposar la masa unos 10-15 minutos más (cubierta) para que el gluten se relaje antes de intentar estirarla de nuevo. |

Explora otros estilos de masa de pizza más allá de la clásica
El mundo de la pizza es vasto y maravilloso, y la masa es el punto de partida para muchas de sus variaciones. Una vez que domines la clásica, te animo a explorar otros estilos que te abrirán un abanico de posibilidades. Cada uno tiene su encanto y su técnica.
Napolitana
La pizza napolitana es la reina de las pizzas. Su masa se caracteriza por un borde muy hinchado (cornicione), aireado y con burbujas, un centro extremadamente blando y húmedo, y una cocción ultrarrápida (60-90 segundos) a temperaturas altísimas en hornos de leña. Es una masa que busca la ligereza y la esponjosidad, con un sabor sutil de levadura y harina bien desarrollada. Es mi favorita, sin duda.
Romana
En contraste con la napolitana, la pizza romana es conocida por ser fina, ancha y muy crujiente, lo que los italianos llaman "scrocchiarella". Su masa es menos hidratada y se estira más finamente, resultando en una base que se rompe al morderla. Es perfecta para quienes prefieren una textura más firme y un bocado con más "crac".
Integral
La masa de pizza integral es una opción fantástica para quienes buscan un perfil de sabor más rústico y un mayor aporte de fibra. Se elabora sustituyendo parte o la totalidad de la harina blanca por harina integral. Esto le confiere un color más oscuro, una textura ligeramente más densa y un sabor a cereal más pronunciado. Es una alternativa deliciosa y nutritiva que yo utilizo a menudo.
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Respuestas directas a tus dudas sobre la masa de pizza
¿Harina de fuerza, normal o tipo 00? La guía definitiva
Esta es una pregunta que me hacen muy a menudo, y la respuesta es clave para el éxito de tu masa. La diferencia principal radica en el contenido de proteína: la harina de fuerza tiene un alto porcentaje de proteína (alrededor del 12-14%), lo que significa que forma una red de gluten fuerte y elástica, ideal para masas que necesitan un buen desarrollo y levado. La harina normal (o de todo uso) tiene menos proteína (9-11%) y es más adecuada para repostería. La harina tipo "00" italiana es una harina de fuerza muy fina, molida con gran precisión, que proporciona una elasticidad y suavidad excepcionales. Mi recomendación explícita es usar harina de fuerza o harina tipo "00" para tu masa de pizza; te garantizo que notarás la diferencia en la elasticidad, la textura y el volumen final.
¿Levadura fresca o seca? Ventajas y desventajas
Ambos tipos de levadura funcionan de maravilla, pero tienen sus particularidades. Aquí te dejo mis apreciaciones:
| Tipo de Levadura | Ventajas y Equivalencia |
|---|---|
| Levadura Fresca | Más activa y rápida, ideal si quieres una fermentación más vigorosa. Se disuelve fácilmente. Su desventaja es que tiene una vida útil corta y debe conservarse en la nevera. |
| Levadura Seca | Más fácil de almacenar y con una vida útil mucho más larga. No necesita refrigeración. Suele venir en gránulos y a veces necesita activarse en agua tibia antes de usarla. |
| Equivalencia | Como regla general, utiliza 1/3 de levadura seca por cada parte de levadura fresca. Es decir, si una receta pide 20g de levadura fresca, usarías aproximadamente 7g de levadura seca. |
¿Puedo congelar la masa? El método correcto para conservarla
¡Absolutamente! Congelar la masa de pizza es una excelente manera de tenerla lista para cualquier momento y es algo que hago regularmente en casa. Aquí te explico cómo hacerlo correctamente para que conserve todas sus propiedades:
- Primer levado: Prepara tu masa como de costumbre y deja que realice el primer levado completo, hasta que duplique su tamaño.
- Porcionar y bolear: Desgasifica suavemente la masa y divídela en las porciones individuales que vayas a usar para cada pizza. Forma bolas con cada porción.
- Engrasar y envolver: Unta ligeramente cada bola de masa con aceite de oliva. Esto evitará que se pegue y ayudará a protegerla del frío. Envuelve cada bola individualmente con varias capas de film transparente, asegurándote de que no quede aire.
- Congelar: Coloca las bolas de masa envueltas en una bolsa de congelación o un recipiente hermético y llévalas al congelador. Pueden conservarse hasta 2-3 meses.
- Descongelar y usar: Para usarla, saca la masa del congelador y déjala descongelar lentamente en la nevera durante la noche, o a temperatura ambiente durante 4-6 horas. Una vez descongelada, déjala atemperar durante al menos una hora en un lugar cálido antes de estirarla y usarla. Verás que recupera su elasticidad y está lista para convertirse en una deliciosa pizza.
