La pasta con setas perfecta se logra salteándolas a fuego fuerte: una guía con recetas y trucos
- Para evitar que las setas queden aguadas, es fundamental limpiarlas en seco y cocinarlas a fuego alto, sin amontonarlas en la sartén.
- Los champiñones Portobello, boletus, níscalos y setas de cardo son algunas de las variedades más populares en España para este plato.
- La elección de la pasta es clave: las pastas largas como tagliatelle son ideales para salsas cremosas, mientras que las cortas como penne van mejor con salsas con trozos.
- El agua de cocción de la pasta es un ingrediente secreto para emulsionar y espesar la salsa, aportando una cremosidad extra sin necesidad de más nata.
- Existen variaciones deliciosas para todos los gustos, desde opciones ligeras sin nata hasta versiones veganas o con base de tomate.
¿Por qué la pasta con setas es el plato estrella del otoño (y cómo perfeccionarlo)?
La combinación de pasta y setas es un clásico atemporal que, para mí, alcanza su máxima expresión en otoño. La riqueza terrosa de las setas complementa a la perfección la textura de la pasta, creando un plato que es a la vez sustancioso y elegantemente simple. Es la esencia de la cocina de temporada, aprovechando lo mejor que nos ofrece la naturaleza.
En España, tenemos la suerte de contar con una gran variedad de setas que elevan este plato a otro nivel. Aquí te comparto algunas de las más comunes y por qué son fantásticas para tu pasta:
- Champiñones Portobello: Con su sabor más intenso y textura carnosa que los champiñones blancos, son ideales para dar cuerpo y un toque umami a la salsa.
- Boletus (especialmente el edulis): Considerado el rey de las setas, su sabor intenso y ligeramente a nuez es inconfundible. Aportan una profundidad de sabor que transforma cualquier plato.
- Níscalos (Lactarius deliciosus): Su color anaranjado y su sabor ligeramente afrutado y amargo añaden un toque distintivo y muy apreciado en la cocina otoñal.
- Setas de cardo (Pleurotus eryngii): Con una textura firme y un sabor suave pero característico, son muy versátiles y absorben bien los sabores de la salsa.

Qué necesitas para un resultado de restaurante
Para lograr una pasta con setas que parezca sacada de un restaurante, la clave está en la calidad de los ingredientes y en algunos detalles técnicos. Primero, hablemos de la pasta. Como experto, te diré que la regla de oro es sencilla: para salsas cremosas y homogéneas, como la que haremos hoy, las pastas largas tipo tagliatelle, pappardelle o fettuccine son perfectas, ya que la salsa se adhiere maravillosamente a su superficie. Si tu salsa tiene trozos más grandes de setas o es más robusta, opta por pastas cortas como penne, fusilli o rigatoni, que atrapan los trozos y la salsa en sus huecos.Además de las setas y la pasta, hay una serie de ingredientes aromáticos que son fundamentales para potenciar el sabor de nuestro plato:
- Ajo: La base aromática por excelencia. Siempre picado finamente o laminado para que suelte todo su aroma.
- Perejil fresco: Añadido al final, aporta frescura y un toque de color que realza el plato.
- Un toque de vino blanco: Es mi secreto para desglasar la sartén y añadir una capa de complejidad al sabor de las setas.
- Queso Parmesano (o Grana Padano) rallado: Imprescindible para el toque final. Su sabor umami y salado eleva el plato y aporta una cremosidad extra cuando se funde con la salsa.

Receta clásica de pasta cremosa con setas paso a paso
Esta es mi receta infalible para una pasta cremosa con setas que siempre triunfa. Sigue estos pasos y verás qué fácil es conseguir un plato espectacular.- Prepara las setas: Lo primero y más importante es limpiar las setas. Nunca las laves bajo el grifo, ya que absorben mucha agua. Usa un paño húmedo o un cepillo suave para quitar la tierra. Córtalas en trozos de tamaño similar.
- Sofríe las setas a fuego fuerte: Calienta una sartén grande con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté bien caliente, añade las setas. Es crucial cocinarlas a fuego fuerte y sin amontonarlas; si es necesario, hazlo en varias tandas. Queremos que se doren y suelten su agua, no que se cuezan. Una vez doradas, retíralas de la sartén y resérvalas.
- Prepara el sofrito aromático: En la misma sartén, añade un poco más de aceite si es necesario y sofríe 2-3 dientes de ajo picados finamente hasta que estén dorados y fragantes. Ten cuidado de que no se quemen.
- Desglasa con vino blanco: Vierte un chorrito de vino blanco (unos 50 ml) y raspa el fondo de la sartén con una cuchara de madera para levantar todos los jugos caramelizados. Deja que el alcohol se evapore por completo.
- Crea la base cremosa: Incorpora 200 ml de nata para cocinar (o crema de leche) a la sartén. Si buscas una opción más ligera, puedes usar leche evaporada o incluso caldo de verduras con un poco de queso crema light. Sazona con sal y pimienta negra recién molida. Cocina a fuego suave hasta que la salsa espese ligeramente.
- Cuece la pasta: Mientras tanto, cuece la pasta en abundante agua salada siguiendo las instrucciones del paquete hasta que esté "al dente". Recuerda reservar una taza del agua de cocción antes de escurrirla.
- Integra la pasta y las setas: Añade las setas reservadas a la salsa. Incorpora la pasta cocida directamente a la sartén con la salsa.
- Emulsiona y sirve: Vierte un poco del agua de cocción de la pasta (2-3 cucharadas) y remueve vigorosamente. El almidón del agua ayudará a que la salsa se emulsione y se adhiera perfectamente a la pasta, creando una textura increíblemente cremosa. Sirve inmediatamente, espolvorea con perejil fresco picado y abundante queso Parmesano rallado.
Adapta la receta a tu gusto con estas variaciones
Una de las cosas que más me gusta de la cocina es la posibilidad de adaptar las recetas a los gustos y necesidades de cada uno. Aquí te dejo algunas ideas para variar tu pasta con setas:
- Versión ligera sin nata: Si prefieres algo menos calórico, puedes sustituir la nata por una mezcla de caldo de verduras y un par de cucharadas de queso crema light. Otra opción es simplemente usar el agua de cocción de la pasta para emulsionar la salsa con las setas salteadas, ajo y perejil, añadiendo un buen chorro de aceite de oliva al final.
- Opción 100% vegana: Para una versión totalmente vegetal, sustituye la nata por crema de anacardos (remoja anacardos y tritúralos con un poco de agua hasta obtener una crema suave) o nata vegetal (de avena, soja o arroz). Asegúrate de usar un queso vegano rallado o levadura nutricional para el toque final.
- Con base de tomate: Si te apetece un sabor más mediterráneo, puedes añadir una lata de tomate triturado o passata a la salsa después de desglasar con el vino blanco. Cocina a fuego lento para que los sabores se mezclen antes de añadir las setas y la pasta.
- Para los más atrevidos: Eleva el plato con ingredientes extra. Unas láminas de trufa negra fresca o aceite de trufa al final le darán un toque gourmet. Para un punto picante, añade una pequeña guindilla seca al sofrito de ajo. Si no eres vegetariano, unos dados de panceta o bacon crujiente fritos aparte y añadidos al final aportan un contraste delicioso.

Consejos y errores a evitar para un plato perfecto
Como en cualquier receta, hay pequeños detalles que marcan la diferencia entre un plato bueno y uno excepcional. Aquí te comparto algunos errores comunes y mis consejos de chef para evitarlos:| Error Común | Solución / Consejo Pro |
|---|---|
| Lavar las setas bajo el agua | Las setas son como esponjas. Límpialas siempre con un paño húmedo o un cepillo suave para eliminar la tierra. Así no absorberán agua y se dorarán mejor. |
| Sobrecargar la sartén con setas | Si pones demasiadas setas a la vez, bajarán la temperatura de la sartén y se cocerán en su propio jugo en lugar de dorarse. Cocínalas en tandas para que queden bien caramelizadas y con una textura perfecta. |
| Cocer la pasta en exceso | La pasta debe estar "al dente", es decir, firme al morder. Recuerda que terminará de cocinarse un poco más al mezclarla con la salsa caliente. Sigue los tiempos del paquete y pruébala. |
| No usar el agua de cocción de la pasta | Este es uno de mis mayores secretos. El agua de cocción, rica en almidón, es el mejor emulsionante natural. Añade un par de cucharadas a la salsa al final para darle una cremosidad increíble y que se adhiera perfectamente a la pasta. |
| Añadir el vino blanco demasiado tarde | El vino blanco debe añadirse después del ajo y antes de la nata. Permite desglasar la sartén, liberando todos los sabores caramelizados que se han pegado al fondo, y su alcohol debe evaporarse por completo para dejar solo su aroma. |
