El verano nos invita a buscar soluciones refrescantes y deliciosas para combatir el calor, y si hay un plato que encarna a la perfección esa búsqueda, es la sopa de melón con yogur. Para mí, es la joya de la corona de la cocina estival, un plato que combina la dulzura natural del melón con la cremosidad del yogur, creando una sinfonía de frescura que deleita el paladar. Es increíblemente fácil de preparar, sorprendentemente saludable y tan versátil que se adapta a cualquier gusto. Prepárense para descubrir cómo transformar unos pocos ingredientes en una experiencia culinaria inolvidable.
- Esta sopa es el plato estrella del verano en España, ideal para combatir el calor de forma ligera y saludable.
- Sus ingredientes principales son melón maduro (Piel de Sapo o Cantalupo), yogur natural o griego, y un toque de menta o hierbabuena.
- Existen variaciones deliciosas, siendo la más popular la que incluye jamón serrano crujiente como contrapunto salado.
- Es muy rápida de preparar (menos de 15 minutos), apta para robots de cocina y se sirve muy fría para potenciar su frescor.
- Un truco de chef es emulsionar con aceite de oliva virgen extra para una textura sedosa y pasarla por un colador fino para eliminar hebras.

Por qué esta sopa fría es tu aliada del verano
Cuando el mercurio sube, mi cocina se transforma en un laboratorio de frescura. La combinación de melón y yogur es, sin duda, una de mis favoritas para crear una base increíblemente refrescante y ligera. En España, esta sopa es un clásico indiscutible durante los meses de calor, desde junio hasta septiembre. Se ha ganado su lugar como la opción predilecta para aquellos días en los que el calor aprieta y buscamos algo que nos hidrate y nos nutra sin pesadez.
Más allá de su delicioso sabor, esta sopa es una auténtica campeona nutricional. Es baja en calorías, lo que la convierte en una opción fantástica para cuidar la línea sin renunciar al placer. El melón, con su alto contenido de agua, la hace altamente hidratante, algo crucial en verano. Además, es una fuente excelente de vitaminas A y C, esenciales para nuestra salud, y aporta minerales como el potasio. El yogur, por su parte, suma probióticos que benefician nuestra salud digestiva. Y lo mejor de todo, es tan rápida de preparar que en menos de 15 minutos puedes tenerla lista, adaptándose a cualquier ritmo de vida.
Para mí, esta sopa no solo refresca, sino que lo hace con un toque de elegancia y sofisticación. Su textura sedosa y su sabor delicado la convierten en una opción perfecta para un aperitivo o un entrante veraniego que sorprenderá a tus invitados. Es la prueba de que lo sencillo puede ser, a la vez, increíblemente chic y delicioso.
Ingredientes esenciales para una sopa de 10
El secreto de una sopa de melón con yogur excepcional reside en la calidad de sus ingredientes. Como buen cocinero, siempre insisto en que el producto es el rey. Para el melón, mi consejo es buscar uno bien maduro y dulce. Las variedades Piel de Sapo o Cantalupo son mis preferidas por su dulzura y su carne jugosa. Aquí tienes algunos puntos clave para seleccionarlo:
- Peso: Un melón maduro se sentirá pesado para su tamaño.
- Aroma: Huele la base del melón; debe tener un aroma dulce y distintivo.
- Sonido: Al golpearlo suavemente, debe sonar hueco.
En cuanto al yogur, la cremosidad es clave. Recomiendo un yogur natural sin azúcar o un yogur griego. Su textura densa aportará cuerpo a la sopa y equilibrará la dulzura del melón. Si buscas una opción vegana o tienes alguna intolerancia, los yogures vegetales a base de coco o almendras son alternativas fantásticas que funcionan muy bien.
El "toque verde" es fundamental. Unas hojas de menta o hierbabuena fresca no solo decoran, sino que elevan el sabor y el frescor de la sopa a otro nivel. Su aroma mentolado complementa a la perfección la dulzura del melón y la acidez del yogur.
Y no podemos olvidarnos del contrapunto. Si bien la sopa es dulce y refrescante, un elemento salado y crujiente puede transformarla. El jamón serrano crujiente es la guarnición más popular y, en mi opinión, la que mejor funciona. Su sabor intenso y su textura añaden una dimensión extra que es simplemente adictiva. Si prefieres algo diferente, unas almendras laminadas tostadas o unos picatostes pequeños también pueden ser excelentes opciones.

Tu receta clásica de sopa de melón con yogur
Aquí les comparto mi receta clásica, pensada para que cualquiera pueda prepararla en casa y disfrutar de este manjar veraniego. Para 4 personas, necesitarán:
- 1 melón Piel de Sapo o Cantalupo mediano (aproximadamente 1 kg de pulpa limpia)
- 250 g de yogur natural sin azúcar o yogur griego
- Unas hojas de menta o hierbabuena fresca
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra de buena calidad
- Sal al gusto
- Pimienta blanca recién molida al gusto
- Opcional: 50 g de jamón serrano en lonchas finas para decorar
Ahora, manos a la obra con estos sencillos pasos:
- Preparar el melón: Corta el melón por la mitad, retira las semillas y la pulpa fibrosa central. Con una cuchara o un cuchillo, extrae toda la carne del melón y córtala en trozos no muy grandes para facilitar el triturado.
- Mezclar ingredientes: Coloca los trozos de melón en una batidora de vaso o un recipiente alto si usas una batidora de mano. Añade el yogur natural, unas hojas de menta fresca, una pizca de sal y pimienta blanca.
- Triturar: Tritura todos los ingredientes hasta obtener una crema muy fina y homogénea. Asegúrate de que no queden grumos.
- Emulsionar y colar (truco de chef): Con la batidora aún en marcha o a velocidad baja, añade el aceite de oliva virgen extra en un hilo fino para emulsionar la sopa. Esto le dará una textura sedosa y un brillo espectacular. Luego, pasa la sopa por un colador fino para eliminar cualquier hebra o resto de pulpa y conseguir una textura aún más fina.
- Enfriar y servir: Prueba la sopa y ajusta el punto de sal si es necesario. Vierte la sopa en un recipiente, cúbrelo y refrigera durante al menos 2 horas, o hasta que esté muy fría. Sirve en cuencos o vasos individuales, decorando con unas virutas de jamón serrano crujiente (previamente dorado en una sartén sin aceite o en el microondas) y unas hojas de menta fresca.
Como buen chef, siempre tengo mis pequeños secretos. Para que esta sopa sea realmente memorable, te aconsejo usar un melón que ya esté muy frío antes de empezar a prepararla; esto potenciará su frescura. El paso de emulsionar con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra es crucial para esa textura sedosa que tanto me gusta. Y no te saltes el paso de pasar la sopa por un colador fino; es la clave para eliminar cualquier hebra y lograr una finura inigualable.
Esta sopa es perfecta para preparar con antelación. De hecho, yo la hago unas horas antes o incluso el día anterior para que esté bien fría y los sabores se asienten. Se conserva perfectamente en el frigorífico, en un recipiente hermético, durante 2-3 días. Así, siempre tendrás a mano un aperitivo refrescante y delicioso.
Versión express con Thermomix: sabor sin esfuerzo
Reconozco que los robots de cocina como la Thermomix son grandes aliados en mi cocina, especialmente cuando busco rapidez sin sacrificar el sabor. Adaptar esta receta a la Thermomix es muy sencillo y el resultado es igualmente espectacular, con una textura increíblemente fina y emulsionada.
Los ingredientes y cantidades de la receta clásica son perfectamente válidos para tu Thermomix. Simplemente, asegúrate de que el melón esté bien troceado para facilitar el proceso. La magia de este robot es que te permite triturar y emulsionar con una precisión que a mano es más difícil de conseguir.
Aquí te detallo los pasos para tu robot de cocina:
- Preparar el melón: Coloca los trozos de melón (pulpa limpia) en el vaso de la Thermomix.
- Añadir ingredientes: Incorpora el yogur natural, las hojas de menta, la sal, la pimienta blanca y las 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Triturar y emulsionar: Programa 1 minuto, velocidad progresiva 5-10. Si deseas una textura aún más fina, puedes repetir el proceso unos segundos más. La Thermomix se encargará de triturar y emulsionar perfectamente la mezcla.
- Colar (opcional): Aunque la Thermomix deja una textura muy fina, si buscas la máxima sedosidad, puedes pasar la sopa por un colador fino con la ayuda de la espátula.
- Enfriar y servir: Vierte la sopa en un recipiente, refrigera hasta que esté muy fría y sirve decorada como en la receta clásica.
Una de las ventajas de usar el robot es la facilidad para personalizar. Puedes añadir un trozo pequeño de pepino o un poco de jengibre fresco directamente al vaso junto con el resto de ingredientes para triturarlos juntos y experimentar con nuevos matices de sabor.
Lleva tu sopa a otro nivel con estas variaciones
Aunque la receta clásica es una maravilla, me encanta experimentar y darle un giro a mis platos. Aquí te propongo algunas variaciones para que tu sopa de melón con yogur sorprenda aún más.
Una de mis variaciones favoritas para un extra de frescor es añadir pepino. Simplemente, incorpora medio pepino pelado y sin semillas junto con el melón antes de triturar. Aporta un matiz ligeramente herbáceo y una sensación aún más refrescante, ideal para los días más calurosos.
Si te gusta un toque exótico y ligeramente picante, el jengibre fresco es tu aliado. Ralla un trocito pequeño (aproximadamente 1 cm) de jengibre fresco y añádelo a la mezcla antes de triturar. Le dará un contrapunto vibrante que despertará tus papilas gustativas.
Para aquellos que siguen una dieta vegana o buscan alternativas, esta sopa es increíblemente adaptable:
- Yogur vegetal: Sustituye el yogur lácteo por yogur de coco, almendras o soja sin azúcar. El de coco, en particular, aporta una cremosidad y un sabor que maridan muy bien con el melón.
- Alternativas al jamón: En lugar de jamón, puedes decorar con frutos secos tostados (como almendras laminadas o pistachos picados), brotes frescos (alfalfa, rúcula), o incluso unos daditos de tofu marinado y salteado.
La presentación es la guinda del pastel, y en esta sopa, un buen emplatado realza su atractivo. Aquí tienes algunas ideas creativas:
- Servir en cuencos o vasos de chupito: Para un aperitivo elegante, sírvela en pequeños vasos de chupito. Para un entrante, cuencos individuales son perfectos.
- Decoración: Siempre utilizo hojas de menta fresca, virutas de jamón crujiente, un chorrito de aceite de oliva virgen extra de calidad, o frutos secos laminados. Unos brotes tiernos también añaden color y un toque gourmet.
Evita estos errores comunes al preparar tu sopa de melón
Incluso en las recetas más sencillas, a veces cometemos pequeños errores que pueden afectar el resultado final. Pero no te preocupes, aquí te doy mis trucos para evitarlos y solucionarlos.
Si tu sopa ha quedado demasiado líquida, no todo está perdido. La solución más sencilla es añadir un poco más de pulpa de melón y volver a triturar. Otra opción es incorporar una cucharada extra de yogur griego, que por su densidad, ayudará a espesar la mezcla sin alterar demasiado el sabor.
¿Qué pasa si el melón no es tan dulce como esperabas? Es un riesgo al que nos enfrentamos. Mi truco es añadir una pizca de sal; aunque parezca contradictorio, la sal realza el dulzor natural de los alimentos. Si aún así no es suficiente, puedes incorporar una cucharadita de miel o sirope de agave y volver a triturar. Hazlo poco a poco para no pasarte.
Finalmente, para que la sopa mantenga un color vibrante y no se oxide, te recomiendo añadir un poco de zumo de limón durante el triturado. El ácido cítrico actúa como antioxidante natural. Además, es importante consumirla relativamente pronto después de prepararla y mantenerla siempre bien refrigerada en un recipiente hermético para minimizar la exposición al aire.
